! MEDIOCRES DISFRAZADOS ! Juzgar a los demás: un hábito común en personas frustradas.

20:59

Fuente: https://steemit.com/


Muchas veces nos encontramos en el camino personajes que se encargan de hacer de su vida un Juez sin mazo, y es que muchas de estas personas frecuentan en nuestro circulo social, amigos, familia, y es que estas personas se encargan de criticar toda acción (buena o mala) en tu vida.

¿Cual es la necesidad que tenemos como personas imperfectas de jusgar a los demás?, si no tenemos la moral para señalar a quien en su momento ha cometido un error.

Dios es el único que juzga nuestras acciones... dicen! ¿A caso tenemos la autoridad de señalar a alguien y culparlo?

Vale destacar que hay personas que se dedican a esto de juzgar, porque estudian para hacer el papel de Juez, basicamente porque vivimos en un mundo donde hay leyes, normas, y condiciones que cumplir y acatar.

¿Sabias que? es mucho más dificil juzgarse asi mismo que juzgar a los demas.. y esto se debe a que no somos capaces de señalarnos a nosotros mismos y culparnos de malas acciones que en su momento nos parecieron placenteras.

Las personas que juzgan a los demás suelen detestar gran parte de su vida y por eso intentan en la medida de lo posible conseguir intoxicar a los demás. No están satisfechas con lo que hacen y llevan francamente mal que alguien si esté satisfecho.

Se trata, además, de personas que no son fáciles de detectar porque no son personas frías, ni en general tampoco tienen malos sentimientos. Pero están tremendamente frustradas y la frustración conduce a la agresión, que se manifiesta de muy distintas formas.

Y son personas que suelen estar atormentadas por las decisiones que han tomado, quizás impuestas desde afuera sin haber deseado esa elección. Mantienen una relación de conflicto psíquico con este tipo de eventos de su vida.

A continuación dare a saber cuales son aquellos comportamientos que generan esas personas que se encargan de juzgar a los demás.


  • Quieren justificar la trayectoria de su vida desacreditando la vida de otros.
  • Hablan de personas y no de ideas.
  • Opinan de los demás no desde un prisma global.
  • Suelen tener unos valores que no son usados para dar calma a ellos mismos y a su entorno; sino para juzgar a los demás de forma continuada.
  • Carecen de hobbies y actividades que les resulten interesantes.
  • Son muy poco autocríticos con lo que ellos realizan.
  • Se irritan con facilidad.

  • Los éxitos de los demás se deben a causas externas, inestables y específicas.
  • Creen que el hecho de que su entorno estén ocupados en juicios contra otros aplazará las opiniones que estos mismos tienen de su propio desempeño.
  • No suelen expresar opiniones en presencia de muchas personas.
  • Sus críticas reflejan en la mayoría de las ocasiones el anhelo por experimentar lo que la vida les ha negado o ellos no han podido lograr.
  • No se preocupan por mejorar. Consideran que la mejor vía para destacar es apagando el brillo de otras personas.
  • Sus juicios pueden ser desde leves y privados; a públicos y peligrosos.

En mi opinión no se debe juzgar a nadie; y menos sin conocer los motivos.
Los motivos casi siempre nos absuelven. Todos actuamos siempre por alguna razón, por algún motivo, y muchas veces laudable.

Comprender esos motivos, meterse en la piel del otro, la capacidad de empatía no hacer ser más generosos y flexibles a la hora de juzgar a los demás. Meterse en la piel del otro es complicado, pero nos humaniza. Y nos vuelve más tolerantes y comprensivos a la hora de juzgar.



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